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Arte, cultura e inclusión

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“Arte, cultura e inclusión”

 

Al soñar con la plena inclusión de todos los chilenos en las iniciativas de arte y cultura de excelencia, no podemos dejar de ocuparnos a diario por lograr un verdadero protagonismo de las personas con algún tipo de discapacidad en este ámbito tan relevante de nuestra existencia.

El arte y la cultura han sido definidas como el alma que le da vida y sentido a la existencia, capaces de alimentar un desarrollo social más humano. La evidencia científica es concluyente en cuanto al impacto positivo que en todos tiene la vivencia de iniciativas artísticas y culturales, por su capacidad de promover el pensamiento crítico, la inclusión, la diversidad y una reflexión más humana sobre lo que somos. Es por esto que la participación artística y cultural en nuestro país es un derecho que debemos procurar en igualdad de condiciones para todos, incluyendo a las más de dos millones de personas que se encuentran en situación de discapacidad, según el II Estudio Nacional de la Discapacidad.

Este año, la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad tiene un especial sentido para Fundación CorpArtes, pues en el último tiempo hemos estado trabajando en proyectar una fundación y un centro cultural más inclusivos en forma y fondo.  Nos comprometimos con ofrecer una oportunidad real de participación en una programación cultural a todo nuestro público, considerando su diversidad. Para esto, nuestro equipo se reunió con organizaciones dedicadas a la inclusión de personas con discapacidad y hemos desarrollamos una serie de propuestas innovadoras. Sólo por mencionar una, este año estrenamos la obra Molly Sweeney: Ver y no ver, iniciativa que refleja una preocupación real por la accesibilidad e inclusión, ya que se trabajó con el apoyo de la Compañía de Teatro de Ciegos LUNA, se complementó con la App Lazarillo, para que personas con discapacidad visual pudieran recorrer todo nuestro centro cultural, se incluyó un programa en braille y se presentó una instalación en el teatro llamada “Touch and Match”, gracias a la cual las personas pudieron interactuar con los maniquíes con máscaras idénticas a los rostros de los actores, y con un audio de sus voces. Así, este 2018, más de 600 personas con algún tipo de discapacidad participaron en nuestras obras de teatro, exposiciones y conciertos, de una manera que nunca antes habían podido soñar.

Como país, debemos seguir trabajando para lograr disminuir las barreras que dificultan la inclusión de personas con algún tipo de discapacidad. Aún queda mucho camino por recorrer, muchas mejoras por hacer, pero debemos seguir desafiándonos para lograr una sociedad más inclusiva.

 

Francisca Florenzano V.

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